El ozono (O₃) es una molécula formada por tres átomos de oxígeno, reconocida por su alto poder oxidante y desinfectante. Se genera a partir del oxígeno y actúa eliminando bacterias, virus, hongos, olores y contaminantes orgánicos, descomponiéndose nuevamente en oxígeno sin dejar residuos químicos.
Por su eficacia y carácter ecológico, se utiliza ampliamente en el tratamiento de agua, aire y procesos industriales.
El ozono (O₃) puede clasificarse de distintas formas según su origen, su uso y su forma de aplicación. A continuación, los tipos más importantes:
Se genera para tratar el aire en ambientes cerrados.
Forma de aplicación:
Se disuelve en agua para crear un desinfectante poderoso.
Formas de aplicación:
El ozono (O₃) es una molécula formada por tres átomos de oxígeno y es uno de los oxidantes naturales más potentes que existen. Cuando se libera en el aire mediante un generador, actúa de la siguiente manera:
Oxidación de microorganismos
El ozono reacciona con virus, bacterias, hongos, mohos y esporas presentes en el aire o superficies. Al oxidar la membrana celular de estos microorganismos
El ozono se produce a partir de: Oxígeno (O₂) del aire o de oxígeno concentrado y Mediante descarga corona o luz UV. El O₂ se separa y se recombinan formando ozono (O₃), una molécula altamente reactiva.
El ozono gaseoso se inyecta en el agua usando: Venturi, Mezcladores estáticos, Difusores finos, Sistemas de recirculación. Cuanto mejor es la mezcla gas–líquido, mayor será la eficiencia del ozono disuelto.
Una vez disuelto, el ozono actúa por oxidación directa: Rompe paredes celulares, Oxida proteínas, lípidos y enzimas, Inactiva ADN y ARN. Esto provoca la muerte inmediata de microorganismos.
El ozono se forma de manera natural cuando el oxígeno (O₂) es sometido a una fuente intensa de energía que rompe su molécula en átomos libres. Estos átomos se combinan nuevamente con otras moléculas de oxígeno formando ozono (O₃).
La energía de los rayos rompe moléculas de oxígeno y genera ozono. Por eso, después de una tormenta suele percibirse un olor característico “fresco”.
En la troposfera (capa baja), el ozono puede formarse por reacciones entre luz solar y contaminantes atmosféricos.
En la atmósfera superior (estratósfera), la radiación UV divide el O₂ en átomos individuales que luego se recombinan formando la capa de ozono.
Los generadores modernos replican el principio natural: aplicar energía al oxígeno para transformarlo en ozono.
Se hace pasar aire u oxígeno por un campo eléctrico de alto voltaje.
La descarga rompe el O₂ en átomos libres.
Estos se recombinan formando O₃.
✅ Alta concentración
✅ Uso industrial y agroindustrial
✅ Ideal para tratamiento de agua y aire
Se utiliza luz UV con longitud de onda específica.
La radiación rompe la molécula de oxígeno.
Produce bajas concentraciones de ozono.
✅ Aplicaciones pequeñas
⚠️ Menor capacidad industrial
A partir de agua ultrapura. Produce ozono directamente disuelto en agua. Usado en aplicaciones farmacéuticas o de alta pureza
El ozono puede medirse tanto en agua como en aire, y las dos formas más comunes de medición son:
PPM significa “Partes Por Millón”.
Indica la concentración real de ozono disuelto en el agua.
Se mide con:
Cuanto mayor es el ORP, mayor es la capacidad del agua para destruir microorganismos.
Dos aguas pueden tener el mismo ppm de ozono pero diferente ORP, dependiendo de la carga orgánica presente.
ORP significa “Oxidation Reduction Potential”
(en español: Potencial de Oxidación-Reducción).
Se mide en milivoltios (mV).
El ORP no mide directamente cuánto ozono hay, sino la capacidad oxidante del agua.
En aire no se utiliza ORP. Solo se mide concentración.
También significa Partes Por Millón, pero aquí indica:
1 ppm = 1 molécula de ozono por cada millón de moléculas de aire.
El ozono es oxígeno activado. Una molécula de tres átomos de oxígeno, O₃, es inestable, pero muy poderoso como descontaminante natural capaz de eliminar contaminantes, bacterias y virus. El ozono se genera aplicando electricidad al oxígeno, rompiendo la molécula O₂ y formando O₃. Dependiendo del gas de alimentación se obtienen dos coeficientes: reducido y elevado.
Cuando se usa aire ambiente, el ozono tiene baja concentración, útil para eliminar olores y purificar el ambiente, pero limitado frente a patógenos fuertes. Esto se debe a que el aire contiene solo 21% de oxígeno, mientras que el 78% restante son nitrógeno y otros gases, como el bromo, que pueden formar subproductos peligrosos. Por eso, estas máquinas deben usarse en dosis muy bajas y requieren cuidados previos, como secado y enfriamiento del aire.
Cuando se usa oxígeno concentrado se obtiene un ozono más puro y potente. Este sí es capaz de desinfectar agua, aire y superficies, eliminando bacterias, virus y hongos.
El coeficiente reducido es útil para usos ambientales simples, mientras que el coeficiente elevado es ideal para desinfección completa.
El ozono, en sus formas, es una herramienta poderosa para la purificación.